¿Qué fue la Formación Introyoga para mí?

By agosto 3, 2018Yoga

Para mí fue un proceso revolucionario. Muchas cosas se movieron en mí, en mi interior. También fue un proceso de re-membranza y de re-unión. De recordar por qué, para qué y desde qué lugar practico Ásana.  Fue un volver al objetivo primordial, a la casa, lo que en náhuatl se llama Calli, y que es el Cuerpo, una extensión de la Tierra.

 Sucede que durante algunos años, me encontré sumergida en la vorágine del hacer y el más hacer por hacer, el hacerlo bien, y la obsesión de ello. En un hábitat dirigido por la tiranía mental empecé a estar malhumorada, tensa, a disgusto. Empecé a perder la “chispa” y la diversión: el fuego que alimenta mis ganas. Y así llegué a Introyoga, sosteniendo con toda mi fuerza la fachada de “todo está bien”.

 

Es por eso que Introyoga fue una revolución para mí. Porque me enseñó a preguntarle a mi cuerpo y a responder desde allí. La mente puede ser juguetona y mañosa: convence para obtener lo que quiere, pero el cuerpo no miente. Uno puede pensar y creer muchas cosas, pero el cuerpo dice siempre la verdad: yo pensaba que respiraba bien pero en Introyoga me enseñaron a observar lo que mi cuerpo decía, y mi cuerpo – mi vientre, dijo otra cosa; pensaba que estaba relajada, pero la tensión en mi cuello dijo otra cosa. Creía que no tenía lesiones hasta que el dolor en mis lumbares dijo otra cosa. En Introyoga me encontré confrontada, desarmada. Sin escapatoria, sin poder esquivar las respuestas tan claras que daba mi cuerpo.

 Y lo bello es que esos momento de pura Verdad, lejos de ser duros, se tiñeron de alegría, porque al invitar a mi cuerpo también invité a mi Corazón. Y con él a la compasión y el gozo. Y ese momento de re-unión con mi Cuerpo y con la realidad de mi cuerpo la he ido experimentando como una fiesta interior. Y la experiencia de Ásana en la esterilla volvió a llenarse de gozo, de agradecimiento, de Amor. Introyoga me recordó que el objetivo no es Asana, sino la experiencia de mí misma en Ásana;  me recordó que hay que buscar estar cómoda para así gozar la experiencia de mí misma; que puedo ser fuerte sin estar tensa, que eso último sale sobrando… que en Yoga menos es más.

 Introyoga es un proceso hermosísimo de recordar el Cuerpo, casa del Corazón y de las emociones. Un viaje de re-unión con todo ese universo interno, cuidadosamente llevado, siempre acompañados. Gracias a todos los maestros que compartieron su sabiduría. Gracias Claudio San Martín por compartir tu camino y con ello a todos los demás guías que nos acompañaron.

 Yo sigo asimilando este cambio de perspectiva. Hoy, habiendo finalizado el proceso me encuentro más consciente de mí, de mi cuerpo, de lo sagrado que es. De su fuerza, de su inteligencia, y de todo lo que habita en mí, con más compasión y más goce… un caminar más pausado y más consciente, más alerta. Gracias infinitas.

Alicia Coppel