La fascia se puede entender a groso modo, como la unión entre el cuerpo físico y el sistema de energía pranico del cual nos habla el yoga. La filosofía del yoga enseña que hay diversos niveles de energía sutil o prana que nos unen a un campo expandido de conciencia. Este cuerpo de energía alberga nuestra fuerza vital y la conciencia superior, que se expande hacia abajo en nuestro cuerpo físico. Sin este proceso continuo del prana que entra a nuestro cuerpo, notaríamos muy rápidamente nuestro cuerpo deprimido o enfermo. Una de las cosas más fascinantes del yoga es la forma en que pone a los practicantes en contacto con el cuerpo energético. A partir de ahí, podemos aprender a rejuvenecernos en todos los niveles.

 

Las fascias se hallan en todo el cuerpo. Recubren los músculos, órganos y huesos, incluso nuestros vasos sanguíneos. Dependiendo de donde se sitúen, las fascias tienen una estructura diferente. Las fundas, los ramales y capas de tejido conjuntivo construyen una red que cubre casi todo, recubriendo, aguantando, apoyando y penetrando en todo el cuerpo. Las fibras colágenas penetran el cuerpo entero en todas las direcciones: de arriba para abajo, de atrás para adelante, de adentro para afuera. Esta red hace que todo esté conectado con todo; mantiene nuestra integridad estructural y hace que las diferentes partes de nuestro cuerpo se junten en un todo y que se mantenga de esta forma.

Hay 3 razones por las que las fascias son importantes:

1. Son amortiguadores del cuerpo.

2. Se aseguran de que puedas mover tu cuerpo libremente.

3. Hacen que se mantenga todo en el cuerpo en el lugar correcto.

Un cuerpo que funcione bien saludablemente, el sistema fascial es fuerte, fluido y flexible.

La fascia está hecha de tres componentes principales: colágeno, elastina y un complejo gel de polisacárido que se conoce como la “sustancia fundamental” en la liberación miofascial. El colágeno y la elastina trabajan en conjunto para crear una formación similar a una red de pequeñas fibras fuertes y flexibles. La sustancia fundamental rellena los espacios libres, lubricas las fibrillas y amortigua los órganos. Estos tres aspectos funcionan como un sistema armónico que asegura un movimiento saludable, apoyo y protección de todos los sistemas del cuerpo.

Razones por las que hay que profundizar en las fascias:

1. La tensión fascial es a menudo la culpable de un dolor crónico no-diagnosticable.

La tensión fascial crónica y la contracción puede conducir a un efecto mayor. Cuando la fascia es tensionada por mucho tiempo, comienza a ejercer presión indebida sobre los nervios y los vasos sanguíneos, creando síntomas de dolor y mala circulación. Además de la tensión alrededor de los nervios sensibles, la sustancia fundamental de tipo gel se endurece, por lo que la asimilación de nutrientes vitales será más difícil. El cuerpo trabaja mucho más duro de lo que debe ser para llevar los nutrientes esenciales a todo el cuerpo. Con el tiempo las fibrillas comenzarán a perder su elasticidad y la absorción de choque del cuerpo se vuelve mucho menos eficaz.

2. El sistema fascial y tu sistema de creencias están íntimamente relacionados.
Por un momento imagina que un ser querido está llegando a visitarte. Si les ve caminando hacia ti con su cabeza hacia abajo, su pecho derrumbado y su cuerpo de aspecto excesivamente cansado. ¿Cómo te imaginas que se están sintiendo en este momento? ¿Crees que son felices? ¿Emocionado? ¿Preocupado? Abrumado? ¿Deprimido? Se puede ver en este ejemplo cómo nuestro estado interno del ser está ligado íntimamente con la postura del cuerpo. Cuando mantenemos una cierta postura durante un largo período de tiempo estamos entrenando sin darnos cuenta, nuestro sistema fascial para moldear a esa posición en el espacio. Esto crea un bucle de retroalimentación de la postura y de creencias.

Prueba este pequeño ejercicio para sentir cómo funciona esto en tu propio cuerpo. Comienza muy sutilmente por levantar el pecho hacia arriba y eleva la cabeza ligeramente hacia el techo. Toma una respiración profunda y eleva tu pecho un poco más. Luego exhala y deja que tu cuerpo se relaje y se asiente en esta posición. Quédate aquí un par de respiraciones más, notando qué sensaciones sutiles se sienten en todas partes de tu cuerpo. ¿Ha cambiado tu estado de ánimo? ¿Tu cuerpo se siente diferente?

Cuando las restricciones fasciales suceden en la zona del pecho (que suele pasar cuando estamos sentados en un escritorio todo el día) se vuelve mucho más difícil mantener una actitud positiva ante las situaciones estresantes de la vida. Cuando el pecho se desploma hacia adelante, el individuo tiende a patrones de pensamiento negativos derrotistas. Cuando liberan las restricciones en el pecho, es mucho más fácil tomar una posición positiva en nuestras vidas, tanto en sentido literal y figurado.

3. Cuando se relaja tu cuerpo se relaja tu vida.

Hay tantas terminaciones nerviosas descansando en las capas de la fascia de tu cuerpo, que algunos consideran que es un órgano sensorial en sí mismo. Este sentido se llamapropiocepción, y es el sentido que usamos para determinar la posición de nuestro cuerpo en el espacio. Si has intentado alguna vez tocarte la nariz con el dedo con los ojos cerrados, estabas usando tu sentido de la propiocepción. Liberar el sistema fascial restablece el mecanismo de la propiocepción, y entrena a estar más en sintonía con los cambios sutiles en la posición y la postura. Este aumento del ‘sexto sentido’ se deriva a muchas situaciones de la vida. ¿Te has preguntado por qué los ‘instintos’ de algunas personas resultan ser verdad? Yo consideraría que esas personas tienen una fuerte propiocepción.

Prueba con otro pequeño experimento para probar tu propiocepción. Trae tu conciencia al plexo solar y deja que se ablande y relaje. Trae a la mente un evento de la vida en el que te sientas alegre. Observa los cambios sutiles en tu plexo solar. Entonces trae a la mente una situación de tu vida en la que te sientas preocupado. Fíjate qué cambios ocurren en el plexo solar cuando se siente la situación negativa. Ahora imagínate si pudieras entrenar esa respuesta sutil para comunicarnos con mayor eficacia en situaciones de la vida en tiempo real. Tal vez durante una entrevista de trabajo, o una reunión con un potencial socio de negocios. Piensa en los beneficios que podrías con una respuesta propioceptiva alerta.

Namasté